Basílica Vaticana, XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario, 19 de noviembre de 2017. Tenemos la alegría de partir el pan de la Palabra, y dentro de poco de partir y recibir el Pan Eucarístico, que son alimento para el camino de la vida. Todos lo necesitamos, ninguno está excluido, porque todos somos mendigos de lo esencial, del amor

